Sosteniendo entre todos

(mensaje compartido en el culto de Pentecostés, celebrado por todas las comunidades de Misiones en la Fiesta Distrital celebrada en la comunidad de Montecarlo)

Hoy tengo en mis manos un vaso por la mitad. La mitad llena y la mitad vacía. ¿Cuál es la pregunta que todos estamos esperando?.
"¿Está medio lleno o medio vacío?"
Sin embargo, lo que yo voy a preguntar hoy es: - ¿Cuánto pesa este vaso?
(permitir que la gente arriesgue un resultado).
(Tener un sobre con el peso exacto escrito en un papel)
Así como el viejo dilema del vaso medio lleno o medio vacío, el peso en este caso es importante, para el ejemplo que vamos a tomar para el mensaje.
¿Por qué es importante el peso?
Vamos a pedir a nuestro voluntario que se acerque.
(Cuando el voluntario se acerca entregarle el vaso y pedirle que lo sostenga de modo que extienda su brazo, manteniendo el vaso en el aire.)
(Pedirle que avise cuando está cansado)
Se dan cuenta por qué el peso es importante.
El peso del vaso es de 250 gramos y puede parecer una pavada y una medida insignificante si lo comparamos con otros volúmenes de peso. Algo sencillo de sostener con la mano. Pero por supuesto que todo depende del tiempo que nos toque hacerlo y sobre todo, como en este caso, el modo de sostenerlo..
El peso verdadero de las cosas solamente lo podemos medir cuando nos toca sostenerlo y depende siempre del tiempo que lo tengo que hacer.


Si a nuestro voluntario le toca sostenerlo durante 1 minuto, no habrá problema. Si le tocara tener que sostenerlo durante 1 hora, le dolerá el brazo. Pero si lo tiene que sostener durante 1 día, su brazo se va a entumecer y paralizar.
El peso del vaso no cambia, lo que cambia es la capacidad de soportarlo. Cuanto más tiempo lo sujeto, aunque en apariencia es liviano y sencillo, más pesado y difícil de aguantar se vuelve.
Conocemos estos procesos comunitarios ¿Verdad?.
La tentación inmediata es la de tirar el vaso y terminan con el problema. La típica “Veo que onda…”, “si no me gusta…”.
Frente a esto hay dos alternativas.
La primera consiste en dejar a nuestro voluntario hasta que aguante con el vaso y cuando no aguanta más se termina el juego.
La segunda consiste en ir turnándonos para ayudarlo a sostener el vaso. Hacer de apoyo al brazo de nuestro voluntario.
¿Quién se anima a dar una mano en el ejercicio? (una o dos personas).

Ahora, habiendo sido parte de esta dinámica, vamos a escuchar el texto de Hechos 2: 1 – 11. Le pedimos a la persona encargada que lo comparta con nosotros.
Lectura de Hechos 2: 1 – 11

Siempre se dice que este texto habla del cumpleaños de la Iglesia en la fiesta de Pentecostés. Cuando uno lo mira se da cuenta que nos marca la revelación de Dios en un determinado espacio. No en un lugar sagrado, ni accesible. No es un lugar mágico o sobre natural. Sí es un lugar muy especial. Sencillo y a la vez profundo: Este texto nos cuenta que Dios se revela y se muestra fuerte en la fuerza de la comunidad que decide animarse juntos a sostener el vaso.
El espíritu de Dios se manifiesta también enviando fuerza a sus hijos, que a veces se sienten cansados de sostener y sostenerse. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario